Test de hidrógeno espirado – ¿Qué es?

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Las consecuencias de ser intolerante a la lactosa son molestas pero pueden ser confundidas fácilmente con otros trastornos del aparato digestivo. Por ello, cuando el médico sospecha que los síntomas que mostramos pueden ser debidos a que nuestro cuerpo no procesa correctamente el azúcar de la leche necesita confirmarlo con algún tipo de método diagnóstico.

Para confirmar que nuestro organismo no genera la lactasa suficiente para descomponer la lactosa en glucosa y galactosa hay varias pruebas que pueden realizarse. Una de ellas se denomina test de hidrógeno espirado y ayuda a determinar de forma sencilla y no invasiva si se tiene intolerancia a la lactosa.

¿Cómo funciona?

Cuando se es intolerante a la lactosa, la mayor parte de esta azúcar no se descompone correctamente en el intestino delgado y llega al colon donde las bacterias lo degradan produciendo gran cantidad de hidrógeno libre. Este gas, además de provocar molestias, es absorbido por el torrente circulatorio y posteriormente eliminado mediante la espiración.

Este método de diagnóstico mide la cantidad de hidrógeno que hay en nuestro aliento cuando respiramos. Por tanto, si las concentración de hidrógeno en aire es alta tras haber ingerido lactosa será un indicativo de que nuestro organismo no la procesa correctamente.

¿Cómo se realiza?

El médico nos proporciona una dosis de 50 gramos de lactosa disuelta en agua y un tiempo después debemos soplar en un pequeño aparato que medirá la cantidad de hidrógeno presente en el aire que exhalamos. El aparato es similar al que los agente de tráfico utilizan para realizar los controles de alcoholemia y la prueba no requiere que se realice ninguna actuación invasiva.

¿Cuáles son los efectos secundarios?

Si realmente se es intolerante a la lactosa, tendremos los síntomas habituales después de realizar la prueba hasta que nuestro cuerpo elimine toda el azúcar de la leche que hemos ingerido para que se pueda proceder al diagnóstico. Sin embargo, pasadas unas horas nos encontraremos perfectamente y sabremos a ciencia cierta si debemos eliminar la lactosa de nuestra dieta.

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